El mercado musical de NFT “Royal” recauda USD 55 millones en una ronda de serie A

Entre los principales inversores se encuentra el gigante del capital riesgo Andreessen Horowitz, además de los artistas musicales The Chainsmokers, Nas y Disclosure.

La plataforma de música on-chain Royal ha anunciado una ronda de financiación de serie A dirigida por el gigante del capital de riesgo Andreessen Horowitz.

Royal les permite a los aficionados comprar derechos musicales mediante tokens no fungibles (NFT). Sus cofundadores, el empresario JD Ross y el DJ Justin Blau, cuyo nombre artístico es 3LAU, anunciaron el 23 de noviembre que habían cerrado una financiación de serie A de USD 55 millones, tras una ronda inicial de 16 millones en agosto.

La empresa de capital de riesgo Andreessen Horowitz, o a16z, dirigió la ronda. Kathryn Huan, socio general de a16z, tuiteó sobre la inversión de la empresa comentando la posibilidad de que Royal transforme la industria musical.

La inversión adicional provino de CAA y NEA’s Connect Ventures, Crush Music, Coinbase Ventures, Founders Fund y Paradigm. Celebridades y artistas globales como The Chainsmokers, Nas, Logic, Kygo, Stefflon Don, Joyner Lucas y Disclosure también respaldaron el proyecto. Royal utilizará los fondos para ampliar su equipo e invertir en el crecimiento de los artistas que se inscriban en la plataforma.

El CEO Justin «3LAU» Blau compartió el objetivo principal de Royal con Cointelegraph:

“Permitirles a los fans ser copropietarios de la música con sus artistas favoritos aprovechando la tecnología blockchain para conceder los derechos musicales, y alinear los incentivos entre los fans y los artistas. Estamos empezando con un grupo curado de artistas para nuestras ventas iniciales, pero planeamos abrir la plataforma a más artistas en el futuro.”

El mes pasado, Blau regaló el 50% de los derechos de streaming de su canción «Worst Case» a 333 fans. Esos fans obtienen una parte de los derechos de autor a través de NFT cada vez que la canción se transmite en Spotify, Apple Music u otro servicio de streaming. La canción alcanzó un valor implícito de más de USD 6 millones -los fans poseen la mitad de ese valor-, y los tokens se negociaron por más de USD 600,000 de volumen de mercado secundario en solo las dos primeras semanas, según Blau.

Cuando se le preguntó cómo los NFT pueden resolver los problemas actuales de la industria musical, Blau dijo:

“El sustento de los artistas se basa en el apoyo de sus fans a su música, pero los oyentes no reciben ninguna compensación por esa interacción. Royal aprovecha los estándares de los NFT para ayudar a los artistas a conseguir más independencia y ayudarles a captar más el valor emocional que la música crea intrínsecamente.”

Royal quiere cuestionar el valor de la propiedad de la música, que, según Blau, está «enormemente tergiversado e infravalorado hoy en día». Históricamente, la propiedad de los derechos de autor de la música, incluido el streaming, ha estado exclusivamente al alcance de las discográficas, los fondos de cobertura y las empresas de capital riesgo como un activo de portafolio, explicó.

Sin embargo, todo esto podría cambiar a medida que más y más músicos adopten el ecosistema de Web3 y potencien su base de fans al mismo tiempo que financian sus carreras. La próxima venta de Royal se pondrá en marcha en las próximas semanas.

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