Lo bueno, lo malo y lo feo del «hodling»

Comprar y esperar. Simple y sencillo. Siempre comprar. Nunca vender. ¿Es la estrategia de «hodling» tan simple con muchos aseguran?

Hodling” se refiere a la estrategia de comprar Bitcoin y, simplemente, esperar. Es una forma de inversión pasiva que espera retornos en el largo plazo e ignora la volatilidad en el corto plazo. En primer lugar, requiere paciencia. En segundo lugar, requiere optimismo. Lo bueno es que podría llegar a ser bastante rentable. Además, te ahorra trabajo y dolores de cabeza. Lo malo es que se trata de un proceso lento cuyo final feliz no está garantizado. Y lo feo es que desaprovecha las ventajas de la volatilidad.  

Los hodlers por lo general tienen una buena imagen, porque la estrategia exige disciplina, estabilidad y compromiso. La estrategia es simple de promover. Y es simple de administrar. Adicionalmente, es la excusa perfecta para apaciguar a los descontentos en tiempos de adversidad. Uno simplemente tiene que hacer “hodling”. Don’t Worry Be Happy. No es raro avergonzar públicamente a los no-hodlers por vender antes de tiempo. Esta actividad de “avergonzar” es particularmente común durante una capitulación. “¡Hodl!”. Esta presión se produce porque los holders son necesarios para la estabilidad del sistema.

Claro que, en el caso de Bitcoin, la estrategia de comprar y esperar ha sido muy exitosa. Los inversores que vendieron prematuramente sí han perdido una gran oportunidad. Bitcoin, sin lugar a dudas, ha sido muy generoso con los pacientes. Ahora bien, todo depende, por supuesto, del momento de la compra y el precio de la compra. Las personas que compraron en el 2013 seguramente hoy están muy satisfechas. Sin embargo, las personas que compraron en diciembre del 2017 no deben estar sintiendo lo mismo. Durante un boom, las personas, por lo general, compran caro. Lo que implica que deben permanecer en rojo por mucho tiempo durante un ciclo bajista. ¿Cuántas personas compraron en $68K? ¿Cuánto tiempo deben esperar ahora? Sabemos lo que tuvimos que esperar en el pasado. Pero no sabemos con certeza lo que tendremos que esperar ahora para volver a romper ese máximo.

He aquí un secreto de este negocio. Bien se sabe que la promoción es de vital importancia para esta industria. El bitconer sabe muy bien que es parte de su trabajo vender Bitcoin como la octava maravilla del mundo. La prensa, los exchanges, los mineros, las criptoempresas, las ballenas, los influencers y los analistas son partes interesadas. Es decir, a todos nos interesa mantener el entusiasmo vivo. Porque lo que genera las compras es el sentimiento. Este mercado se alimenta de la codicia. Y la codicia debe mantenerse viva con promesas. Por ende, el bitcoiner siempre está en campaña.

El problema es que una campaña dirigida a las masas debe manejarse simple y emotiva. Nada de cosas complicadas. Lo que se vende es un sueño. Esto lo podemos ver en Twitter. Frases cortas y contundentes escritas para crear una falsa sensación de certeza. El lector siempre siente una inclinación natural hacia la propaganda que se le presenta. Le gusta escuchar lo que quiere escuchar. ¿Qué quiere escuchar? La arquetípica historia de Aladino. Se trata de un joven marginado que por un azar del destino encuentra una lámpara mágica con un genio dentro que cumple todos sus deseos. El sueño de Bitcoin es un sueño de grandes riquezas.

Lo más sabio, sin embargo, es invertir a la defensiva. Ciertamente, es muy tentador invertir, porque nos sentimos parte de una comunidad o parte de un movimiento. O sea, ser un inversor por identidad. La fe en una narrativa es importante. Pero el escepticismo también puede llegar a ser nuestro mejor amigo. Comprar y esperar es muy sabroso durante un ciclo alcista. Pero no lo es tanto durante un ciclo bajista. Eso significa que Bitcoin sí requiere cierta proactividad. La pasividad absoluta no siempre es conveniente en el caso de un activo tan volátil. Por ejemplo, sí es buena idea tomar ganancias en un ciclo alcista. Y no estaría demás comprar un poco más durante un ciclo bajista. En otras palabras, ciertos ajustes son necesarios de vez en cuando.

Invertir a la defensiva significa que también debemos prepararnos para no perder dinero. No se trata de ser bajista o pesimista. Se trata de diseñar un portafolio diversificado y balanceado, sopesando los riesgos y las oportunidades. La intención aquí es obtener crecimiento sostenido y, al mismo tiempo, estabilidad. En consecuencia, debemos ser más pragmáticos que fanáticos. Debemos preocuparnos más por nuestro bolsillo que por los dogmas de una comunidad de fieles.

¿Qué significa todo esto? Significa que antes de hacer hodling debemos poner primero nuestra casa en orden. A veces es necesario vender para pagar deudas. A veces es necesario vender para solventar emergencias inesperadas. La cuestión es que los gastos son diarios. Comemos todos los días. Y necesitamos comprar cosas todos los días. Lamentablemente, en tiempos de “recesión”, es cuando más necesitamos estabilidad en nuestro fondo de reserva. Para poder esperar una eventual recuperación del precio debemos estar muy seguros de que tenemos la capacidad de esperar, sin mayores problemas, el tiempo requerido.

¿Cuáles son tus ingresos? ¿Cuáles son tus gastos? ¿Cuáles son tus deudas? ¿Podríamos tolerar más caídas? ¿Podríamos esperar la cantidad de años que podría necesitar la recuperación? ¿Cómo están las reservas en fiat? Supongamos que el próximo año una hija se va de casa para ir a la Universidad. Tenemos el dinero, pero, en este caso, tal vez, lo mejor no es comprar Bitcoin y esperar. Es posible que lo más sensato sea colocar ese dinero en opciones más estables para evitar un problema familiar.

Bitcoin es genial como inversión. Pero, al mismo tiempo, no podemos volvernos locos. Lo peor que podemos hacer es colocar todo en una misma canasta y esperar a toda costa. Tener una actitud más moderada, definitivamente, tiene sus beneficios. Eso normalmente significa contar con el porcentaje adecuado de bonos, fiat o stablecoins en nuestro portafolio. Esto se logra tomando ganancias en el ciclo alcista. Y no comprando todo durante los ciclos bajistas.

En Twitter, siempre nos van a decir que compremos en todo momento. Sin embargo, nuestra primera responsabilidad es con nuestro bolsillo. Muchos caen en el fanatismo, porque se siente muy bien ser parte de una comunidad. Ocurre con las religiones. Ocurre con la política. Y ocurre con Bitcoin. Pero es fundamental que tomemos decisiones financieras con la cabeza fría. En muchas ocasiones, es necesario reorganizar nuestras posiciones. En muchas ocasiones, es necesario adaptarnos a los nuevos tiempos para poder preservar nuestro estilo de vida y cumplir con nuestras obligaciones. Comprar y esperar es una excelente estrategia. Pero, por encima de todo, debemos saber cómo comprar y cómo esperar de la mejor manera posible.

Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.

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